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* Ediciones Orillera es un sello de autor (2009) con el que llevamos publicados diez libros. Podés pedirlos aquí orillera@gmail.co o al teléfono +549 2954 614932

* Literatura infantil y juvenil

jueves, 27 de junio de 2013

Bella


La señorita Beatriz es más cursi que collar de perlas.
Cursi como guante de terciopelo. De joven fue enfermera dedicada.
En la Clínica de Maternidad y Afines, Beatriz se especializó en afeitar pubis angelicales.
Es soltera. Solterita. Solterona. Pero conoce mucha concha y mucho pene.
Ya retirada y loca ( según diagnostico del barrio) camina y canta. Camina por los cordones de las veredas, todas las tardes de cinco a seis:

Con espuma de lavar
lavar,
lavar;
con jaboncito de azahares,
fina pluma, suave bello,
y a cortar,
cortar,
cortar... .

Vive en una casa con gatos en la ventana y un cartel en la puerta que dice: Se hacen pubis a domicilio.

* En Minúsculas. Ediciones Orillera. 2010.

domingo, 26 de mayo de 2013

Darse vuelta


Bautista era un hombre que vivía de espaldas. Le caía bien el saco, la seda de los pantalones a la mitad de la mitad de los zapatos. La nuca siempre prolija, muy, la vida siempre con los brazos levantados y de espaldas.
Ella iba a los conciertos gratuitos rodeada de los hijos como nube, todos cortados con el mismo gesto. Había uno pequeño que a veces se dormía y a veces, no.
Bautista dirigía todo Mozart, todo Chopin, todo clásico más repertorio de tangos, boleros o populares, según fuera su ánimo.
Ese día, aquel pequeño que a veces se dormía, aplaudió el final de pie. Bautista saludando le hizo un guiño y hoy viven todos juntos.
Cada viernes último de cada mes, el director de orquesta va a consultar las runas de Nelly y le pregunta por qué.
Dice la bruja: porque te diste vuelta.

* En " Minúsculas". Ediciones Orillera 2010. Reedición 2012.
* Foto de mi abuelo ( la única) al que le gustaba la música clásica.

sábado, 13 de abril de 2013

Género


Ella dijo basta y él abrió su paraguas para cubrirla de la lluvia pero no. Ella no. Ella se fue corriendo y mojada. Lloraba, llovía, lloraba. El se puso la capucha de su impermeable y se fue en taxi.
Ella dijo basta basta y él no la llamó (porque ella dijo basta basta) pero ella esperaba su llamado. Lloraba, no la llamaba y lloraba.
Ella dijo basta basta basta y él le devolvió unos tapers en los que solía llevarse algo de comida, alzó su máquina de afeitar del departamento y salió caminando con las manos en los bolsillos. Ella, al borde del colapso, se fue a llorar con las amigas. Lloraba, no la llamaba, llovía, lloraba.
Ella dijo basta, bueno, veamos pero él no podía en ese momento porque estaba jugando al fútboll con los amigos.
Ella todavía tiene los ojitos colorados, él saborea las milanesas que hizo su mamá antes de tomarse unos días de vacaciones. Están tristes, es obvio y no parece, pero se les va a pasar a los dos por igual.

* En Minúsculas. Ediciones Orillera 2010/12
* Otoño en el patio.

sábado, 16 de febrero de 2013

Seguir el hilo


Rosana piensa. Sentada en el cordón de la vereda,mira una caravana de homigas y las deja pasar. Es una metáfora demasiado fácil. Es más- las hormigas están en el mundo para que los poetas escriban canciones y sonetos;tal vez alguna fábula en esos días de poca inspiración. Rosana piensa. A veces sube al techo del galpón de herramientas y desde allí, mira las copas de los fresnos y los deja pasar. Hay mucha redacción para el árbol. El árbol que nos da la cuna y el cajón, la mesa, la silla, el papel, el lápiz. Plantemos árboles....Ahora tiende ropa mojada y cuelga una camiseta de Tomás al lado de las medias. Y los deja pasar. De pronto, Rosana piensa que no hay que cortar el hilo de la memoria. Agrega que son las mujeres las que tiran los hilos de la memoria. Se esfuerza para que este pensamiento no pase: El hilo de la memoria. El hilo de la memoria. El hilo de la memoria. Rosana se detiene pero tenemos que seguir el hilo...

* En Menta. Ediciones Orillera 2009
* En la foto el clavel del aire.

domingo, 3 de febrero de 2013

Proyecto de mar


La pampa no tiene mar
y los niños tienen pena,
sus barquitos de papel
van encallando
en la arena.

Los días de sol reflejan
la línea del horizonte
dibujan sombras saladas
¡parecen mar!
pero es monte.

No queda más que soñar
hacer un mapa en la arena
sembrar estrellas y pulpos
sardinas, buques,
ballenas…

y cuando el valle maduro
cuaje en estelas de mar
un hipocam-pop de oro
vendrá
¡para inaugurar!

* Adriana Lis Maggio
* Grabados de Dini Calderón

lunes, 24 de diciembre de 2012

Una historia minúscula de Navidad

La Clara y la Oscura

Las dos viven en mi barrio y deben tener igual edad. La Clara es cocinera y puso un almacén de comidas en su garaje. En un pizarrón con pie, escribe el menú del día pero suele errarle a las "bé" largas, a las "vé" cortas y más de un lunes te tenés que comer una merluza con "ese". Cuando es sábado, escribe con tiza de color, dibuja nubes o hasta un trazo verde que podría ser radicheta o rúcula... Me parece que se llama Marta y me parece que los domingos, hay variedad de postres.
La Oscura tiene un negocio más allá, en la otra cuadra, como una mercería con anexo de costura y tejidos por encargue. No hay pizarrón ni carteles, sólo una ventana chiquitita a modo de vidriera y un papel escrito a mano que dice " Estoy " -de un lado- " No estoy" , del otro. 
Si vas por el pastel de papas, los martes, la Clara te sonríe, cuenta cosas del barrio, de los sobrinos, del perro de Julia, del gobierno, de la comisión vecinal...Te agrega un ramito de hierbas frescas en el paquete - " sin cargo"- un pan mignón, una servilleta y ofrece bebida fresca, queso rallado o aderezos caseros.
La Oscura no, se mete para adentro, vayas o no vayas el martes u otro día cuando " Estoy" , te vende la bobina de hilo o el elástico y ya. Envuelve, cobra, nada más. 
No se como se llama de verdad ni que hace los domingos.
Las dos están solitas mi alma y - con distinta luminosidad- pelean.
A mi me gustaría que se mezclen, como el café y la leche; como la enagua y la falda ... y pasen juntas una linda Navidad.



Adriana Lis Maggio




lunes, 17 de diciembre de 2012

Ventana con gato y feliz navidad


La ventana con gato, hoy tiene cortinas. Cada día paso caminando y miro el hueco para inventar historias. El gato huyó, la tela ondea y el rumor de los chicos que se bañan en el fuentón de lata, se mezcla con los girasolitos del piqué. ¿Serán de piqué? Un par de ganchos zafados me permiten más datos para la historia: el gato, los niños, la madre que trabaja desde tan temprano, nunca el padre, dos sillas de caño plateado y un plato de color verde. Por hoy es suficiente, hasta mañana.
Mañana (ayer, pues todavía me queda un día de camino, de mirar, de la historia) la ventana es sin gato y sin cortinas. Un pleno de murmullos y olores salen a la vereda. Veo hasta el fondo la cama de dos plazas a puro cotín de colchón con resortes, sin sábanas pero con una manta revuelta y voy contando pies… Seis pares de plantas arrugadas y una cola de perro. Escucho pava hirviendo y aún la bicicleta, por lo que asumo que madre todavía no se fue. Una casa cuadrada con yuyo en el revoque y campanillas rosas, de abertura tenue y frescas. La madre fuma, es joven y seguro que el póster de Rodrigo lo puso ella. Los niños deben ser como cuatro. O cinco. O cuatro y un bebé y sigue siendo cinco. O seis. Hay radio, tevé y ventilador. Ya estoy casi por la esquina, se acaba, hasta mañana.
Hoy. Hoy la ventana tiene todo, los girasolitos titilan. El gato se ilumina de distintos colores y pareciera que la familia duerme. Es feriado, armaron arbolito porque mañana quienesquieraque sean y el mundo. Y el gato. Y yo, celebraremos navidad.

¡Felicidades!

martes, 30 de octubre de 2012

Hacer aguas


sábado, 13 de octubre de 2012

El amor en los tiempos... del mensaje de texto.



Lunes:
*¿Salimos?
*Dale.
*A las ocho por tu casa.

Cine. Vino blanco con pescado al vapor con finas hierbas. Amor y vivimos juntos tres semanas

Martes (de tres semanas después)
*¿Miramos una peli en casa?
*Dale.
* Traete una de acción y pizza.

Cine en video. Cerveza con muzzarella doble. Amor y vivimos juntos cuatro semanas.

Miércoles (de cuatro semanas después)
*Esta noche tengo asado con los muchachos.
*¿A qué hora volvés?
*Tarde. No me esperes.

Jueves (al día siguiente)
*Anoche estuve en tu casa. Lavé los platos. Me corté con una copa.
*Sangré. Sangré. Sangré. No viniste.
*Te llamo.

Viernes (inmediato)
*No llamaste ayer.
*¿Todavía te sangra?
* Adiós.

Sábado
*Sin crédito

Domingo (otro número)
*¿Salimos?
* Ok.
*A las ocho por tu casa.

* En Menta. Ediciones Orillera. 2009

viernes, 28 de septiembre de 2012

Una flor en la ventana


Cada día le deja una flor en la ventana. A veces la trae de su jardín, otras veces la roba por el camino pero nunca nunca se olvida. Las preferidas son las violetas porque la planta de su casa está muy grande, su flor es noble, perfumada y se mantiene fresca mucho tiempo. También puede ser que le deje un narciso o una margarita. Las margaritas son tan bellas. El martes arriesgó y dejó una marimonia. El tema de las marimonias es que tienen pétalos demasiado finos y no sea cosa que hasta que él abra y la tome para ponerla en agua, ya esté marchita. Por las dudas no repitió.
Eva tiene una casita de barrio con un jardín abarrotado de cosmos, geranios, dalias y mucho verde de flores populares y baratas. Vive sola y trabaja clasificando botones según el agujero, en una mercería del centro. Hasta allí va cada día siguiendo el mismo camino. El camino que pasa enfrente de esa ventana. Lo vió salir dos o tres veces, alto, moreno, levantandosé el cuello de la gabardina y ni siquiera sabe su nombre. Poco. Poco y nada sabe de él y de su vida pero a Eva no le importa. Uno puede imaginarlo todo a partir de un gesto; inventar mil historias que ni siquiera se escriban. Eva, yo ... ya somos dos que pueden prescindir de las palabras y dejar, simplemente, una flor en la ventana.

* En Menta. Ediciones Orillera 2009

martes, 18 de septiembre de 2012

Amparo de circo


Amparo nació en el circo: parto fácil y con pirueta de su mamá trapecista. El padre, administrador y domador de tres tristes tigres. La carpa de colores rodó, rodó por todo el mundo con su magia, su música y las jaulas olorosas de los animales. La tía Matilde, encargada de presentar cada número con voz de locutora, cuidaba de Amparito y transmitia (lé) su disgusto por tener animales: Le digo a tu papá que no está bien, que por qué no ponemos luces nuevas, aguas que bailen, en vez de adiestrar esos bichos que mejor estarían en ¡la selva!... El elefante Mario me mira y sufre, yo lo sé. Así asi así chiribín pin pin...pasa el circo por pueblos y ciudades. Por los años de los años. Pasa, hasta que un día en el que Matilde y Amparo salen a pasear con Mario, el cielo se pone rojo encima de la carpa. Luminosas lenguas consumen pasto, tablas, casillas, payasos...todo, todo se hace carbón finito por el aire y todo-nada queda. Ululan las sirenas de los bomberos, las lágrimas de miles de ojos de vecinos de la ciudad, más las mías- que estoy viviendo la historia- apagan el incendio. El elefante Mario ayuda con su trompamanguera mientras Amparo y tía se perplejean mirando. Rojo, rosa, naranja, verde, celeste, blanco, negro, gris, gris, gris... y en tanto se reflejan todos los colores, el corazón Matilde se detiene pa ra (aah) siem pre (ehhsshh).
No queda nadie más. Amparo, el elefante y esos mundos de circo que andan por ahí.

*En Minúsculas. 2010

jueves, 30 de agosto de 2012

El destino del chancho. Un testimonio.


Nací en la chacra de Rossato, un señor más gordo que mi mamá pero de buen corazón. Justamente, gracias a esa sensibilidad, me dieron a la familia Pérez ya que mi madre me quería comer. Tenía sólo dos días pero Jorgito, el hijo menor, se preocupó de alimentarme y así crecí sano y fuerte. Era raro vivir con los Pérez. El cuarto que me dieron tenía piso duro y por más que escarbé, nunca hice un pozo. Tampoco tenía charcos para bañarme y me daban la comida en una especie de plato hondo colorado que yo hubiera cambiado gustoso por un puré de tomates podridos. En la casa también vivía una tortuga que no saludaba a nadie y un perro con el que nos hicimos amigos. Crecí crecí, crecí sintiéndome chancho de otro chiquero pero me acostumbré a todo y era feliz. Ni siquiera pensaba en el hecho de por qué mi madre me querría comer? Es más, no desarrollé ningún complejo de relación con lo femenino y me enamoré sin problemas de Raquel, la maestra de inglés de la nena de la casa. Siempre traía de regalo, restos de su almuerzo y me dejaba salir a oler con el perro, mientras duraba la clase. Pero la felicidad no permanece y cuando ya estaba completamente adaptado a ser un chancho Pérez, fue la misma Raquel la que me devolvió a la chacra de Rossato, porque la familia me quería ¡comer! Ahora todo comienza otra vez, supero el asco que me da el barro y engullo todo lo que encuentro a mi alrededor. Comprendí que no son los sentimientos sino la comida, lo que nos traslada de un lugar a otro hasta que llegue el fin.

* En Menta, Ediciones Orillera. 2009
* Leyendo Menta, en General Pico ( Médano)

martes, 7 de agosto de 2012

Natural


La vida de la abuela cabe en un renglón: hija natural, de vida natural y muerte natural.
El testamento dejaba precisas instrucciones para cuidar los plátanos del fondo y el detalle de la receta del budín de navidad.
La abuela Paula nunca fue tierna viejecita, sino más bien una “tercera edad” muy de gritar, de dar órdenes e insultos a todos- “...familia de inútiles”- quienes no pudieron impedirle la vejez.
Antes de morir, cumplió 86 con fiesta de cumpleaños en coqueto salón y bien preparada por aquellos inútiles. Agasajo repleto de otros; repleto de vino dulce y rezongos de la tierna, que no paró de protestar.
Ingrata Paula.
Ingrata Paula que solo tuvo plátanos, receta de budín y una muerte natural.

* En " Minúsculas".Ediciones Orillera 2010/ reedición 2012
* Foto: Hija china con abuela Pety, abuela Chela y abuela Estela.

domingo, 29 de abril de 2012

Lere leré o la guitarra de Catalina lina


Pedro construye una guitarra para su hijita Catalina. No es luthier pero su padre le enseñó música cuando era pequeño y tiene mucho oído. Lo que tiene, se ve, si, se ve se ve se ve, es un amor muy grande por Catalina. Lo que no tiene, se ve se ve se ve, si, no, es dinero para comprar una guitarra. Usa unas maderas suaves y la saca al patio para que se llene de viento.
Durante el proceso de la construcción, Catalina le merodea le divierte le trae una hojita de trébol o un pedazo de tierra con pasto. Le Catalina lina. Otro día, hablan en jeringozo o cantan había una vez /una gata/ con una casita verde/muy cerca del río/ debajo del cielo azul/ laralazul/ larazul/larazul…y la guitarra se llena de ternura y de sonidos. Ayer, Catalina y Pedro tuvieron una larga tarde en el taller. Trajeron lápices para dibujar un plano de cómo poner las cuerdas, trajeron guantes para que la humedad de sus manos no cambiara la afinación y trajeron todo lo que había que traer. Catalina lina le lereó lereó y está todo casi listo, aunque yo creo que guitarra, amor y Pedro, nunca terminarán. Se ve se ve se ve. Sí .

* En " Menta" . Ediciones Orillera 2010.




* Foto presentación " Menta" . Jockey Club. Santa Rosa. La Pampa.

viernes, 6 de abril de 2012

Amores imposibles


Ella lo amaba desde el vidrio. Detrás del vidrio acomodaba unos tomates y lo veía enfrente, dibujando.
Cada mañana vecinos. Luisa verdulera y él, arquitecto.
Pasaron meses, remolachas, torres gemelas, kiwis, planos y algún que otro buen día.
“ Está casado Pola , y ni siquiera viene a comprar...”
Años, naranja ombligo, buenos días y sigue dibujando para el reflejo, para el vidrio, para la verdulera.
El jueves del camión de la lechuga mantecosa, arquitecto, mujer, los cuatro hijos y el tablero, se fueron.
“ Se mudaron Pola, y ni siquiera sé como se llama..."
Naturaleza muerta.

* En Minúsculas. ediciones Orillera 2010. Foto presentación en Bs As. casa de Victoria Ocampo.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Costumbres


Eusebio Ceferino Enrique fue Comisario en la última Dictadura Militar.

A Quique le gusta la buena cocina.

En el mayo de entonces, los lunes a las 13 hs, su señora lo esperaba con spaguettis al dente, salsa de cuatro quesos, para cuando venía de torturar.

El martes tocaba matar en tiroteo y vuelta a las 14 hs para un clásico: lomo a la pimienta.

Los miércoles de ronda. Sin horario. Fast food.

Jueves picana y escargots; viernes paté y paté, en fin...

Y así lo jubiló la democracia.

Quique descansa la cabeza mientras pesca pejerreyes en “La redonda”. Disfruta de la paz de esa laguna y les enseña secretos de carnada a los tres nietos.

Eusebio; Ceferino y Enrique son hijos de la hija robada.

Quique pesca. Cuando el balde se llena con su botín plateado, ahí nomás abre, arranca la columna de los peces, les corta la cabeza, los limpia y regresa feliz.

Ahora en la cocina manda él.

* En Menta (Ediciones Orillera 2009)

* Foto de web


martes, 6 de diciembre de 2011

Postal de fin de año


La plaza está tranquila. Tal vez esa, única hora de soledad entre las 7 y las 8. Las motos, los jóvenes, la policía... rugieron, bailaron, bebieron. Ya casi no rondan y ese silencio es como una señal para que vuelvan: Palomas y abuelos. En el banco verde que tiene tallado un corazón con flecha están los cinco. Simón nació en el 34 y usa gorra de frisa aunque sea verano: "... lo que ataja el frío ataja la calor ", les dice cada vez y cada vez vuelven a señalarlo; Valerio vino del Piamonte con 4 años, llegó al oeste en tren, luego de que una familia desconocida lograra el permiso para que lo bajaran del barco. Solito, con zapatillas nuevas y una carta. Ramón es profesor de geografía, el más joven; clase 43. Raúl y Gaspar son hermanos, viudos, panaderos, anarquistas. Raúl es francés y Gaspar, no. El quinto podría ser mi papá, ferroviario, alegre y con bigotes. Mi papá de 81 con su camisa prendida hasta el último botón del cuello y el peine fino en el bolsillo. Podría ser él, contando cuando robaba las gallinas a la suegra y la invitaba a almorzar para no sentirse tan culpable; riendo a carcajadas, proponiendo el número para el billete ganador, el gordo de la lotería de fin de año. Pero no es, no es el 57, su número, el que saldría luego y no es papá porque está muerto. También podría ser Traful, apodo de Ricardo que mejor ni les cuento o Tito o el Perro Fernández, Pechito, Palacios... cualquiera de ellos podría ser, de los que ya no están… pero es Rocío, la nieta fresca, la nieta de todos. El pasado, el presente, el futuro en la plaza y en la vida. El corazón con flecha se ilumina y se lee lo que quieras: to love, i love, my love…


¡Felicidades!

sábado, 3 de diciembre de 2011

Mudanzas


Diecinueve. Diecinueve mudanzas.
Javier se tomó las tarde libre y fue a caminar. Estaba muy el otoño y, después de la pelea con su tercera esposa y la decisión de quedarse con el cuadro azul ( ¡el cuadro azul!) a cambio de entregarle el caballito egipcio, quería pensar.
De este último matrimonio no había hijos pero tenían dos perros.- “¿Habrá régimen de visitas para perros? “- se preguntaba el primer pensamiento de Javier en caminata. “Voy a extrañar a los perros”.
Su padre era director de coros , peleador y nómade y Javier, huérfano de madre a los tres años, siguió a cuánto coro Usted conozca en toda la región del sur de América del sur.
“Diecinueve mudanzas, sin contar las propias, tampoco son tantas”. Tercer pensamiento de Javier, en esa tarde de buen otoño.
Estuvo tranquilo, recordó la casa de la esquina y los agudos de Doña Sofía en el coro de la Iglesia en San Julián. Volvió un par de veces sobre la idea de cómo recomenzar la vida sin los perros y miró el reloj. Se estaban acabando tarde libre, caminata y otoño. Se estaban acabando en el momento justo en que recordó los agujeritos que dejan los clavos en las paredes. .. y se sentó a llorar.

* En Menta.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Saudades


Miró el cielo de Sao Pablo y pensó que casi se parecía al de Buenos Aires. En realidad, pensó en ella y auque sabía que no estaba allí, ese cielo le trajo su recuerdo. Cada mañana muy temprano, Octavio dedica dos horas rigurosas a escribir su tesis, y rara vez permite un pensamiento diferente. Es consciente de que su cabeza tiene iguanas, sapos y culebras, pero también guarda mariposas, y extraños seres de alas transparentes. Esa música, ese rocedepétalodebichodepatas, se lo llevó hasta el final de su tiempo demañanadetesisdetrabajo, para pensar en ella. Ella qué quién sabe; ella que parpadea en el mismo momento; ella que lo abrazó dos veces en endospaísesendosencuentros, que fueron suficientes. Para alejarse, Octavio acude a una culebra y en realidad Buenos Aires de alto solo es techo y no cielo….Pero nada funciona. Ella ha vuelto a parpadear y el amor cruza países y destinos. Perdido. Perdido se abandona y se deja. La recuerda con plenitud y abre a su pelo, a su estatura, al calor de los abrazos, a esa boca…Ya la recuerda entero, Octavio, completamente entero y tomado por el cielo de San Pablo le escribe: Estás acá, en mí y te recuerdo, quiero saber saber saber… ¿de qué otro modo puedo amarte?

domingo, 18 de septiembre de 2011

Ana María del Valle de los Milagros

Ana María del Valle de los Milagros es dura para llevar y ser llevada. Difícil de sostener y comprender. Tiene un jardín con jazmines de cabo largo, raíces profundas y mucha margarita sedienta. Así y asá como las plantas regar, le gusta irse: viajar y comprender.
Cuando Ana María del Valle de los Milagros vuelve, no menos de tres alelíes murieron, una baja en el rosal , tal vez hormigas.... Entonces la densa llora copiosamente, copiosamente copiosa llora, hasta el mismísimo reverdecer.
¿Quién cuánto sufren plantas del jardín del Valle de los Milagros? ¿Quién? ¿Cuánto?¿Sufren?.
No hay marca de agua que indique el -ese- que indique el punto para comprender.

Fin
* En la foto la flor de sombra de toro. Blog "Renovales" FR

martes, 23 de agosto de 2011

Himno nacional del hongo


María Margarita junta hongos. Munch, María Margarita Munch se llama, como el pintor de El grito." ...Oíd mortales / el grito sagrado / libertad / libertad ...dice el himno nacional argentino, no el noruego como Munch, el pintor de lo que respira de lo que siente de lo que grita " libertad / libertad / libertad..." . La Munch, María Margarita, es argentina aunque junte hongos en Oslo, en Paris y en Berlin.
Los hongos son variados y algunos se comen, hay chiquitos y otros amarillos y otros con sombrero como el de la chica que los recoge. Vean.
Margarita se enamoró y se fue a por el amor y no a por los hongos aunque después los juntare, juntara, juntará. También juntare, juntara, juntará con su amado pero ese es otro tema. Libertad / libertad / libertad.
De tal cuento que los hongos, los gritos y el amor, son universales.

viernes, 3 de junio de 2011

Bicicletas


Es primavera en México. María Guadalupe se levanta la pollera con una mano y con la otra, sostiene una sandía herida de muerte. Se sienta en la vereda -como casi todas las tardes de sol -y come y mira.
¡ Y cómo mira !
No andan muchos charros a esa hora, pero pasan una que otra bicicleta.
La bicicleta de la infancia la lleva a Guadalupe con trenzas florecidas; mejicanita Lupe con ojos llenos de aridez ; de sol; de frutas y de historias cruzadas por revolucionarios con botines.
La bicicleta que conduce a María Guadalupe adolescente, es con canasto arriba. Y en el canasto va un hijo de piel oscura y seca.
Pasan la bicicleta del trabajo vendiendo cucuruchos de melón y ají; pasa un hombre rodado ; pasaron una tía cuyo marido Don José, es mariachi... y poco más.
Lentamente se escurre la sandía y puede verse la primavera en México. Puede verse, lentamente, la vida de María Guadalupe pasando en bicicleta.

Fin

* En Menta. Ediciones Orillera 2009. Foto de web

sábado, 5 de marzo de 2011

Conversación y circunstancia


( a los pies de Teresita)

Era una larga mesa.
Arriba mantel y platos amarillos. Abajo, pies. De izquierda a derecha: zapatos de empresario; mocasines marrones y tres pares de sandalias sin talón. Enfrente , dando la vuelta y sin contar los de charol en la cabeza/ zera / cera, más calzado más, bien lustrado y alguna que otra hebilla.
Así se encontraron ella y él.
Los pies de Teresita eran suaves y ese día, estaban cansados de tanto sostener. Habían decidido volcar, salirse y golpeteaban piso mientras el pescado con salsa margarita, llenaba mencionado y amarillo plato.
Mencionado este desnudamiento, describiré el enfrente: él. El en chancleta, apoyadas sus plantas sobre el cuero; él, que rara vez se hunde en la arena, que solo suma y sigue y suma y suma.... De botamanga para abajo, él que se estira y sin querer, roza la suavidad de césped, la suavidad de espuma, la piel de los cansados dedos, uñas, talón, empeine...roza la suavidad de Teresita.
Confundidos zapatos conversaron toda la noche.
Conversación y circunstancia.
Y colorín amarillo, cuando el pescado con salsa margarita terminó en postre y en café y en copa de champagne, los cuatro pies se fueron juntos.

* Foto presentación de " Minúsculas" en la casa natal de Olga Orozco.

jueves, 24 de febrero de 2011


Ediciones Orillera con " Minúsculas" y " Menta" están a disposición en la preciosa librería-editorial Eterna Cadencia http://www.eternacadencia.com/home.asp en Honduras 5574. Palermo. Buenos Aires. Argentina.
No dejen de ir, es un lugar imperdible y además, si compran estos libros ayudarán con las próximas ediciones.
¡Se ruega difundir y recomendar!
¡Muchas Gracias!
* Minúsculas: Relatos de ficción de Adriana Lis Maggio, bellamente ilustrado por Azul de Corso.
* Menta: Historias cotidianas, como núcleos para abrir e imaginar la propia historia. Adriana Lis Maggio

miércoles, 2 de febrero de 2011

Erre con erre


Renata rebelde. Ya de pequeña subía al techo y desde allí miraba el mundo. Renata descubre América. Tierrraa. Hace y deshace, piensa, anhela. Renata anhela desde el techo. Sube y cada vez mira un nido vacío, el sol, su cabeza que gira. Renata triste, se preparó un trago con azúcar morena y jenjibre, armó un cigarro de tabaco fresco y subió. Epa. El techo estaba ocupado. Epa. Había... Roberto, ¿no te acordás ?.

- No. El techo es mío, si te vas bajando...dale.
-Mirá esa nube, se te parece, cambia de aire cada tanto y se infla como vos

-No. Si te vas bajando...
-Sos linda, se huele rico... Soy el hijo de Mercedes, la hermana de la abuela Margarita, ¿te acordás?
-Ah. Es jenjibre lo que sentís, querés?
-Si
-Si
y Renata y Roberto se quedaron compartiendo techo y varios.
Epa.
( ¿Se podía con los primos?)

lunes, 1 de noviembre de 2010

Retrato de peón

Se puede dibujar un peón usando el trazo mismo que marca el horizonte. Mañana con mate amargo puesto, pocas palabras y ojos negros. Ladran los perros cuando recorre aguadas y revisa la tierra rompiendolá en las manos (lá). Demasiado seca este año. Si señor.

La llanura pampeana en el entorno y una mujer que amase, descogote gallinas y esté. Esté y que este y oeste y el sur para caer la tarde y el norte del peón esta mujer aunque nunca se lo pueda decir.

Sabe lo propio del campo siempre ajeno para ganarlo así, de a pedazos: cada año suma la mejor vaca y tiene otro hijo que crece con la huerta.

Hay su olor en el aire, humo de piquillín… Eso, esos escasos datos hay y pongalé guitarras (lé) y fin. Ya lo tiene al peón.

Sí señor.

* En Menta. Ediciones Orillera. 2009 * En la foto, Mario.


jueves, 21 de octubre de 2010

Cavilaciones de la naranja


De tanto no hacer nada, hice un agujero. Otro agujero negro. Encima no encuentro las cosas porque decididamente no las busco. Puseme me mi me ma mo no ni me mima mi mamá. Me disperso. Otra vez:puseme a leer y se trataba de una tortuga enferma que vomitaba rojo. Y asi no se puede, entonces mejor caminar por el mar pero acá no hay mar y no me ahogo. Nada, entonces. Nado no, porque no hay mar.Ni. La palabra que no había que decir nunca, la descubrió él y la deletrea sin piedad, acto por el cual desaparezco. No. Como es una metáfora, estoy igual y no quiero pero estoy. Igual. Tiesa. Soy. Es. Es agosto sin viento por lo que no volaré ni volareme hasta quien sabe cuándo. Tampoco.Me animo pensando que septiembre queda cerca más, irremediablemente sé, aunque mejor no lo supiera, que todavía va a helar. Hiela. Fija. Plantada temprano nunca seré naranja.

sábado, 24 de julio de 2010

Un mar de...Elena

Elena teje y llora por todo. Tiene las lágrimas redonditas como falsas perlas que ni de vidrio son, ¿de resina?… tal vez. Mira tele y llora con esos programas que cumplen sueños sencillos; cuando la abuela Ignacia del barrio Villa Palito encontró a su perro perdido; cuando el conductor del noticiero ¡casado de hacía tantos años! se divorció de la cantante de Las morochas del Toboso; con la novela de las seis, la novela de las siete,… Un día estuvo con los ojos mojados desde que empezó la señal de ajuste, a la madrugada, escuchando a un niño vestido de gaucho que- poniendo su mano en el corazón – gritaba:
“Oidtttt mortales// el gritooo sagrado // Liillllibertaaaad, // libertaaad, lllliiiiiibertaddd”! , hasta la noche, con la repetición de imágenes de un asalto a mano armada que tres jovencitos perpetraron en el Banco Catalán. Pito catalán.- Tan jóvenes, murmuraba Elena en medio de su llanto de resina. Y tejió entera una bufanda de dos metros quince, sin contar los flecos.
De pequeña, juntaba huevos en la chacra de la abuela- no la Ignacia que encontró al perro, otra, otra que no salió nunca por televisión- , juntaba huevos de gallina y se trepaba a los tamariscos para ver si venía el carro del lechero. También fue a la escuela N º 14 hasta séptimo grado y a un baile de fin de año con Orquesta en vivo. Cuando cumplió trece, se murieron sus padres y una hermana en un accidente de colectivo -línea de media distancia- de regreso de la ciudad, al campo. Desde entonces vive solita mi alma. Ahí nomás, a los pocos días de la desgracia, mirando la tevé, aprendió a tejer con punto santa clara derecho-revés-derecho-revés-...y encaminó su vida. Ahora teje y llora. Por todo llora, tranquila y contenta de llorar !.

Fin

martes, 6 de julio de 2010

Esmeralda migra


Esmeralda ya tenía pico de años y unos rulos tan enrulados que parecían sikus. Rulos como flautas de pan para sacarles musiquita. Igual esto no es lo importante en Esmeralda, ni esos ojos verdes nominales son lo importante, ni su origen, pero sí su destino. Vivía en una ciudad pequeña con una plaza central, una farola en cada esquina y pocos edificios de alto. El molino de la ciudad no andaba, los trenes que venían a la ciudad, no andaban y todo el tiempo alguien prometía que los iba a hacer andar pero no andaban. Anden!!! Andariola. Anderete. Andosos mentirosos!. De tal modo que a Esmeralda le crecían las ganas de migrar. Muy ganas de migrar. Muy migrar. Migrar muy, pero le faltaba coraje (todavía) por lo que decidió trazar un plan.
Cada tarde, sentada urgente enfrente de la fuente de la plaza central, dibujaba un mapa de viaje y anotaba cositas: En angelado alado subir y dar tres vueltas. Paris será una fiesta. Llevar brújula, pan y cantimplora. Carta para el abuelo, escribir. No tirar boleto hasta bajar del tren. Gomín de bicicleta y solución transparente. Broches. En angeladado alado subir y dar dos vueltas….Asi trazada, planeada, plantada, contra todos los pronósticos que hicieronlé las calles y las bocacalles, los vecinos y los bocavecinos de su (mi) (la) ciudad, Esmeralda migró.

domingo, 4 de julio de 2010

La granja de Olinda


Olinda tiene una granja desde hace seis años. Se llama " La granja de Olinda". Claro. Tiene una gallineta japonesa cubierta de plumas blancas y cortas que si no fuera por el pico, sería un caniche. También tiene un llamo - que llamo, dice Olinda-... le digo vení llamito que te hago un mimito y él viene, baja su cabeza, la sube y yo le doy un terrón de azúcar" .
Olinda llegó a la montaña hace seis años nada más pero sabe que encontró su lugar en el mundo. Tiene un huerto con zanahorias baby ( sí, en el mundo hay zanahorias baby y chorizo bombón...) lechugas de varios colores y un almácigo hexagonal que en cada cara tiene una hierba distinta: cilantro, orégano, perejil romero, salvia, menta, ciboulette y una plantita verde con hojas que parecen una estrella federal que la hacen sonreír (con pocito en los cachetes), cuando la señala.
Una periodista le hizo una nota en la radio y Olinda contó esto y mucho más.... tengo patos amaestrados. ¿Cómo es eso? - preguntó la voz de la radio- . Les hago clap clap con las manos: vamos, vamos y ellos me siguen adonde voy. Son muy guardianes y vuelan bajito, como yo. Risas de todos y fin de la nota de " La granja de Olinda" que funde en el programa con una canción de Sandro. Amén.

* Foto cosecha 2009

jueves, 24 de junio de 2010

Septiembre y Octubre


Los dos tenían 5 años. Septiembre, Octubre, un mes de diferencia y nada más. Ella trenzas como la china del cabo Sabino y él, nariz aguileña como Jakaroe.
Luego vino - o siguió- la vida.
Primaria, secundaria y ahí otra vez, vecinos de banco: Septiembre le hacía los dibujos y Octubre resolvía la regla de tres simple. Simple. Secundaria, terciario y la universidad. Septiembre pintó paisajes espinudos, hacía escultura de chapa, mientras Octubre "ubreaba" ( del verbo ubrear como soñar, volar, amar...) . Un día, él se apareció con aquel cuadro en dónde un río seco mojaba apenas, el borde de una boca. Desmejorado septiembre sin lluvia, sin flor; pálido y seco como ese cuadro río. Ocubre ni que si ni que no, le brindó caricias y remedios escasos que no lo detuvieron ni contuvieron y ¿vieron? se marchó.
Luego siguió la vida.
Octubre ubrea bajo y Septiembre, desnudo, con la cabeza verde, anda por las calles perdido como un loco. Una pena que nunca pasara nada en esos meses; a veces pienso que si se tocaban más allá del borde del cuadradito de los calendarios de... hubieran formado una familia.

jueves, 17 de junio de 2010

Preludio y fuga


De como este niño rubio y tímido, cambió su vida.
De como tenía siete hermanos y una abuela viva. Tres niños eran rubios -como él- y cuatro, morenos- como el padre-. Cinco iban al comedor escolar, uno trabajaba en las calles y el número siete, estaba roto porque fumaba paco. De como hay otro niño más del mundo que se rompe por el consumo de paco. Paco, paco, paco.
De como la madre se esmeraba en que, al menos seis, salieran adelante. Lunes lavar; martes planchar; miércoles coser; jueves vender; viernes recoger; sábado comprar; domingo preparar.
De como el rubio llegó hasta la Orquesta y sopló. Y sopló y sopló y sopló. Saxofón y diálogo de vientos para un preludio y fuga de Bach. Sonaba extraordinario. Se convirtió en un rubio extraordinario. Sopló extraordinario.
De como la música es extraordinaria y provoca una fuga.
Preludio y fuga.
De como este niño rubio y tímido cuya vida cambia, nos puede cambiar.

* En Menta. Ediciones Orillera 2009
* Foto UNICEF, en Crítica digital.

sábado, 22 de mayo de 2010

El hipocam(pop) pampean(op)

Un poeta dijo que La Pampa es un viejo mar. Pasaron años, versos, tamariscos. Rodaron cardos y los vientos sureños llevan al cielo barriletes con cola y polen de jarillas. Un antropólogo con anteojos y sombrero escarbó las arenas para encontrar coral, el esqueleto de alguna sirenita o cualquier otro indicio. La Victoria con trenzas nadó entre peces que nunca aparecieron (… vaya a saber qué aguas, qué corriente templada se la llevó tan lejos). Arenas incesantes, dijo Olga la Maga, mientras cambiaban de lugar los médanos. Médanos vivos. Olga viva. Viva Olga de arenas incesantes… El teodolito de aquella Margarita, midió el desierto y un brujo Juan le puso vino, niebla y miles de conjuros a tan supuesto mar. La barda también tuvo su poeta y su manglar costero. Repiten las guitarras. Repiten, repitieron, repetirán. La identidad es polvo suspendido por el viento .Todo lo tomo, lo leí, lo escucho, lo sé, lo he recorrido, lo veo, lo repaso, lo creo, lo harto creo y sin embargo, dudo. Esta madrugada, cansada de insomnio y de horizonte plano, me tiré a lo profundo. Al centro mismo de la tierra en picada, para tener respuesta o paz. La corroboración del caldén y de lo quieto, la de lo mismo y viejo, la cebolla del zorro….El silencio, una trutruca de la nada y ya. Sin embargo (¡o por fortuna!), pleno de azul y fucsia; de sal , erguido y con ojos sin brújula… encontré un hipocampo.


* La Pampa es un viejo mar. Ricardo Nervi. Música Alberto Córtez.
* " Yo nací con vosotras, incesantes arenas...Olga Orozco.
*" la cebolla del zorro..." en El Bautista de la Rinconada. Edgar Morisoli. Música Lalo Molina.
*" ...trutrucas..." en La rendición de Manuel. Julio Domínguez, el Bardino.

* En Minúsculas. Ediciones Orillera. Junio 2010
* Recorte de diseño de hipocampo en http://www.azuldecorso.com.ar

sábado, 24 de abril de 2010

Leer y compartir


Los blogs www.orillera.blogspot.com y www.losyurumies.blogspot.com están llegando a las 50.000 -cincuenta mil!!!- visitas, para festejarlo ya está en marcha el Certamen para libros de cuento y poesía (publicados entre 2005 y 2010). Para escritores y editores de iberoamérica.
Los libros recibidos serán donados a las bibliotecas populares
" Teresa Pérez" de Barrio Escondido e Ingeniero Luiggi, ambas de La Pampa.

* Colaboran: El merendero; Rock y Noticias, el bloque del PJ a través de la diputada Patricia Lavín; las bibliotecas mencionadas, artistas plásticos y muchos amigos más. ¡GRACIAS!

miércoles, 14 de abril de 2010

Producción de sentidos


Paulita era el otoño. El otoñísimo mismísimo. De pequeña quería ser veterinaria para ver quién vivía adentro de un huevo de perdiz.

Una perdicita! -le decía Joaco- pero ella no se conformaretería nunquis con esa respuesta. Creció un poco y pensó que tal vez podría estudiar malabarismo mismo, para revolotear en el aire mariposas y flores. Pero finalmente se hizo diseñadora de ropa de mujer. Dibujaba bombachas de tul con lunares y bombachas con lunares solamente. La contrató una empresa extranjera de los Estados Unidos de América del Norte , líder en corpiños y en enaguas y Paulita se fue a dibujar lunares por todo el capitalismo yankee.

¿Y el huevo de la perdiz? -le preguntó en carta escrita a mano,enviada por correo postal certificado, su amigo de la infancia-.
Acá estaba el huevo y no lo piso-dijo.

Y nunca más se supo de la vida de Paula. Ayer, recibí un paquete que venía de Praga. Un mago amigo que tengo por el mundo me mandó de regalo lunares de interior, que van debajo de la falda y en la etiqueta había una Paula malabareando flores!. Era el otoño mismo! La perdiz que dibuja! Reconocírreconocerete siempris su sello comercial y no me importa que se inunde el mercado. Hay otoños y hay Paulas marcando diferencias.

* OTONIALA. Original de Azul de Corso.www.azuldecorso.com.ar

lunes, 29 de marzo de 2010

Más o menos por ahí, en un día que pudo ser cualquiera...


El beso- no primero sino único- comenzó cuando los dos eran niños pequeños. Ella buscaba agua en el desierto con una vara de dos puntas y él, trenzaba tamariscos para coronarla. Jugaban a rodar cardos; a adivinar de qué pájaro era el nido que se veía tan alto; a investigar sapos y a contar mariposas de alas no amarillas (porque todas las mariposas corrientes llevan alas amarillas).

Más o menos por ahí, un día que pudo ser cualquiera, sus bocas se encontraron.

Un beso largo que atravesó la sequía del treinta y su olor a vinchuca, la inundación de Urre Lauquen, la muerte del Julio y del Tucán los perros y alguna que otra cosa. Persistió la humedad, ese rocío de playa y un gustito como de arroz con leche, mientras todo pasaba.

Más o menos por ahí, en un día que pudo ser cualquiera, sus bocas se encontraron.

Relámpagos, tormentas, aguaceritos con siesta, tortas fritas, niños hasta una vacación en la montaña fría pasó, y todavía se siguen besando.